Dos superpetroleros con bandera china que se dirigían a Venezuela para cargar crudo venezolano cambiaron de rumbo y ahora regresan hacia Asia, según datos de seguimiento marítimo citados por Reuters. Las naves formaban parte de operaciones destinadas a transportar petróleo utilizado por Venezuela para el pago de compromisos financieros con China.
Los buques, identificados como Xingye y Thousand Sunny, habían navegado por el océano Atlántico y permanecieron varios días a la espera de instrucciones antes de realizar una maniobra en “U” y abandonar su trayectoria hacia puertos venezolanos. El cambio de rumbo se produce en un contexto marcado por el endurecimiento del embargo petrolero impuesto por Estados Unidos y por la inestabilidad política que atraviesa Venezuela.
Estos superpetroleros integran una flota que tradicionalmente cubre la ruta entre Venezuela y China, uno de los principales destinos del crudo venezolano en los últimos años. Sin embargo, las sanciones y el riesgo de interdicciones marítimas han complicado las operaciones, llevando a armadores y operadores a extremar precauciones.
Analistas del sector marítimo señalan que la decisión de regresar a Asia refleja la creciente incertidumbre que rodea al comercio petrolero venezolano, así como el impacto directo de las tensiones internacionales en las rutas energéticas. La situación plantea nuevos interrogantes sobre la capacidad de Venezuela para sostener sus envíos de crudo a mercados asiáticos y cumplir acuerdos de pago en medio de las restricciones vigentes.

