El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo este jueves 15 de enero una reunión con la dirigente opositora venezolana María Corina Machado en Washington, en un contexto marcado por la incertidumbre política en Venezuela y por el debate internacional sobre el rumbo de una eventual transición en ese país.
El encuentro, de carácter privado y sin acceso a la prensa, se centró en la situación política venezolana, el escenario posterior a los recientes acontecimientos internos y el papel que podría desempeñar la oposición en un proceso de cambio. La conversación también incluyó temas relacionados con la estabilidad institucional, la situación económica y la necesidad de garantías democráticas.
Tras la reunión, Machado expresó confianza en que Estados Unidos continúe apoyando los esfuerzos para lograr una transición democrática en Venezuela y reiteró su llamado a la comunidad internacional para mantener la presión política y diplomática. La dirigente opositora ha insistido en que el respaldo externo es clave para avanzar hacia elecciones libres y transparentes.
Desde el entorno del gobierno estadounidense, el mensaje ha sido más prudente. Trump ha valorado el contacto con distintos actores venezolanos, pero ha dejado entrever que su administración prioriza la estabilidad, la seguridad regional y los intereses estratégicos de Estados Unidos, sin comprometer públicamente un respaldo exclusivo a una sola figura política.
Analistas señalan que la reunión representa un gesto político relevante, aunque no necesariamente una definición clara sobre el rol que María Corina Machado podría asumir en el futuro inmediato de Venezuela. En los próximos días, la opositora tiene previsto sostener nuevos encuentros con legisladores y funcionarios en Washington, en un intento por reforzar apoyos y posicionar su visión sobre el proceso político venezolano.

