La decisión del Gobierno de Colombia de autorizar la eutanasia de 80 hipopótamos descendientes de los animales introducidos por Pablo Escobar ha generado un nuevo giro internacional luego de que el multimillonario indio Anant Ambani se ofreciera a recibir a los ejemplares para evitar su sacrificio.
Ambani, heredero del conglomerado Reliance Industries e impulsor del santuario de fauna Vantara, en India, planteó trasladar a los hipopótamos a ese centro de rescate como una alternativa frente a la medida anunciada por las autoridades colombianas para controlar la expansión de esta especie invasora.
La propuesta surge en medio del debate por el impacto ambiental que estos animales han provocado en ecosistemas colombianos, particularmente en la cuenca del Magdalena, donde su población ha crecido durante décadas tras quedar en libertad luego de la muerte del narcotraficante.
Autoridades ambientales colombianas han advertido que los hipopótamos alteran la biodiversidad, afectan cuerpos de agua y representan un riesgo para comunidades cercanas, razones que llevaron a contemplar la eutanasia como parte de un plan para frenar su expansión.
Sin embargo, el ofrecimiento del empresario indio reabre la discusión sobre alternativas como el traslado internacional y la conservación ex situ. Según reportes, la propuesta incluiría transporte especializado y manejo veterinario para albergar a los ejemplares en India.
De concretarse, el traslado representaría una salida inédita para uno de los casos más emblemáticos de especies invasoras en América Latina. Entretanto, el futuro de los hipopótamos sigue en el centro de un debate que combina conservación, bienestar animal y gestión ambiental.
