En el marco de su participación en la Sesión del Consejo de Delegados de la IILA en Prato, Italia, el Vicepresidente de la República de El Salvador, Félix Ulloa, realizó un recorrido por la Catedral de Santo Stefano (Duomo de Prato), donde presenció el histórico rito de la Ostensión del Cinturón de la Virgen María, conocido como la Sacra Cintola.
De acuerdo con la tradición cristiana, la reliquia corresponde al cinturón de la Virgen María, entregado al apóstol Santo Tomás en el momento de su Asunción al cielo. Según los registros históricos y la tradición local, este símbolo de profunda devoción llegó a Prato en el siglo XII gracias al mercader Michele Dagomari, quien lo trasladó desde Tierra Santa.
La reliquia se conserva en una urna sellada dentro de una capilla específica del Duomo y su apertura constituye un acto de máxima solemnidad, reservado únicamente para ocasiones de especial trascendencia. Uno de los momentos más destacados ocurrió en 1986, durante la visita del Papa Juan Pablo II a la ciudad, cuando rindió homenaje a este legado espiritual.
El mecanismo de apertura de la urna requiere la participación simultánea de tres llaves, resguardadas por el prefecto, el alcalde y el obispo, lo que simboliza la articulación entre la autoridad civil y la eclesiástica. En este contexto, su exposición en el marco de la sesión de la IILA fue considerada un hecho de especial relevancia dentro de la agenda oficial.
La tradición local atribuye a quienes asisten al rito de la ostensión la posibilidad de recibir una indulgencia plenaria, reforzando su carácter espiritual y devocional.
Al finalizar la visita al templo, el Vicepresidente Ulloa y el secretario general de la Organización Internacional Ítalo-Latinoamericana (IILA), Giorgio Silli, firmaron el Libro de Honor, un gesto simbólico al estampar sus firmas en el mismo ejemplar que ha sido suscrito por figuras históricas, entre ellas el Papa Juan Pablo II.
