La canciller de la República, Alexandra Hill Tinoco, informó sobre un acto oficial en el que se reconoció la labor del nuncio apostólico saliente, monseñor Luigi Roberto Cona, con la imposición de la Orden Nacional José Matías Delgado en el grado de Gran Cruz Placa de Plata.
A través de sus redes sociales, la funcionaria compartió fotografías del evento, en el que también estuvo presente el recientemente designado nuncio apostólico en el país, monseñor Giancarlo Dellagiovanna, marcando así un momento de transición en la representación diplomática de la Santa Sede en El Salvador.
“Fue un honor entregar al Excelentísimo y Reverendísimo Monseñor Luigi Roberto Cona, Nuncio Apostólico de Su Santidad, la Orden Nacional José Matías Delgado, en el Grado de ‘Gran Cruz Placa de Plata’. Sin duda su trayectoria deja una huella imperecedera en nuestra nación”, expresó la canciller.
Hill Tinoco destacó que, desde su llegada en febrero de 2023, Cona promovió una gestión basada en la cercanía, el diálogo y la escucha, elementos que, según señaló, contribuyeron al fortalecimiento de los lazos de fraternidad entre El Salvador y la Santa Sede.
El reconocimiento se da además en el contexto de los 105 años de relaciones diplomáticas entre ambas naciones, periodo en el que, de acuerdo con la cancillería, se han consolidado vínculos sustentados en el respeto mutuo y la cooperación.
En ese marco, la diplomática subrayó que la misión de Cona estuvo marcada por la sensibilidad y una visión compartida que fortaleció tanto el ámbito pastoral como el diplomático, dejando un legado que calificó como un ejemplo de humildad y servicio.
La presencia de Dellagiovanna en el acto simboliza el inicio de una nueva etapa en estas relaciones. El nuevo nuncio, de origen italiano, cuenta con una amplia trayectoria en el servicio diplomático de la Santa Sede, con misiones en países como México, República Dominicana y Países Bajos, además de experiencia en la Secretaría de Estado del Vaticano.
Su conocimiento del contexto latinoamericano y dominio de varios idiomas perfilan su gestión como una continuidad en el fortalecimiento de los vínculos entre El Salvador y el Vaticano.
