La diputada de VAMOS, Claudia Ortiz, cuestionó recientemente la calidad de los servicios públicos en El Salvador y afirmó que, pese a una mayor recaudación, áreas como educación, salud y agua potable estarían experimentando una “desmejora”. Sin embargo, sus declaraciones contrastan con una serie de inversiones y proyectos que distintas instituciones del Gobierno mantienen en ejecución para ampliar, modernizar y mejorar los servicios que reciben las familias salvadoreñas.
En el caso del agua potable, la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA) mantiene proyectos de rehabilitación, ampliación y modernización de sistemas de abastecimiento y distribución en diferentes puntos del país. Estas obras buscan mejorar la capacidad de producción y distribución, reducir problemas de abastecimiento y beneficiar a comunidades que durante años han enfrentado dificultades para acceder al servicio. Esto evidencia que existe inversión pública dirigida específicamente a mejorar el acceso al agua.
En educación también se desarrolla un proceso de transformación que va más allá de la construcción o remodelación de centros escolares. El Ministerio de Educación impulsa cambios en la currícula y programas de formación y capacitación docente, con el objetivo de actualizar las herramientas de los maestros y adaptar la enseñanza a las nuevas necesidades de los estudiantes. A esto se suman inversiones en infraestructura educativa y programas destinados a fortalecer las condiciones en las que niños y jóvenes reciben sus clases.
La inversión pública también se refleja en otras áreas que tienen un impacto directo en las familias. El Ministerio de Vivienda ha destacado que las mujeres se encuentran entre las principales beneficiarias de los programas para acceder a una vivienda propia, mientras que la ejecución de proyectos de infraestructura vial permite mejorar la conectividad entre comunidades, facilitar el comercio y abrir oportunidades para el desarrollo económico local. La construcción y mejoramiento de carreteras no solamente representa obra física, sino que puede reducir tiempos de traslado y facilitar el acceso de productores, comerciantes y familias a diferentes servicios y mercados.
Ante este panorama, las declaraciones de Claudia Ortiz pueden ser entendidas como parte de su posición opositora al Gobierno del Presidente Nayib Bukele, pero su valoración sobre el deterioro de los servicios públicos debe contrastarse con los datos, proyectos y resultados concretos que presentan las instituciones de forma constante.
