El Senado de Brasil aprobó una reforma constitucional que reducirá la jornada laboral máxima de 44 a 40 horas semanales y pondrá fin al esquema tradicional de seis días de trabajo por uno de descanso. La propuesta, identificada como PEC 221/2019, recibió 75 votos a favor y uno en contra en las dos rondas de votación realizadas el 14 de octubre de 2026.
La reforma establece un modelo de cinco días laborales y dos días de descanso remunerado, sin reducción salarial. Su implementación será gradual: 60 días después de la promulgación de la enmienda constitucional, la jornada máxima bajará de 44 a 42 horas semanales; posteriormente, tras otros 12 meses, se reducirá a 40 horas. En total, la transición tomará 14 meses.
Según un estudio del Departamento Intersindical de Estadística y Estudios Socioeconómicos (DIEESE), citado por la Agencia Brasil, la medida podría beneficiar a unos 26.8 millones de trabajadores, entre empleados formales e informales que actualmente cumplen jornadas superiores a 40 horas semanales. Tras la aprobación del Senado, la reforma quedó pendiente de promulgación por el Congreso Nacional para iniciar el proceso de entrada en vigor.
