El presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves, junto a la presidenta electa Laura Fernández, inspeccionaron el sitio donde se construirá el futuro Centro de Alta Contención para el Crimen Organizado (CACCO).
La megaobra estará destinada a recluir a miembros de estructuras criminales y toma como referencia el modelo del Centro de Confinamiento del Terrorismo, desarrollado durante la gestión del presidente Nayib Bukele.
Esta iniciativa busca replicar estrategias de seguridad implementadas en El Salvador, marcando un giro en la política penitenciaria costarricense con un enfoque más estricto en el combate al crimen organizado.
