Adolfo Macías, alias «Fito», principal capo del narcotráfico en Ecuador y líder de la organización criminal «Los Choneros», fue acusado en la Corte Federal de Brooklyn, Estados Unidos, de cargos internacionales de drogas y armas, informó la embajada estadounidense en Quito.
Según detalló la Fiscalía de los Estados Unidos para el Distrito Este de Nueva York en un comunicado, el narco, quien está prófugo desde enero de 2024, fue acusado formalmente por siete cargos, incluyendo conspiración para la distribución internacional de cocaína y uso de armas de fuego para promover el narcotráfico.
También, fue acusado de contrabando de armas de fuego desde Estados Unidos y conspiración para la compra de armas de fuego a través de testaferros.
«Desde al menos 2020, ha liderado ‘Los Choneros’, una de las organizaciones criminales transnacionales y de narcotráfico más violentas de Ecuador. El acusado no se encuentra bajo custodia estadounidense», señaló el comunicado.
Según la acusación, alias «Fito» era un líder despiadado y un prolífico narcotraficante de una violenta organización criminal transnacional que, en alianza con el Cártel de Sinaloa en México, controlaba rutas clave de tráfico de cocaína a través de Ecuador.
Además, operaba una red a gran escala responsable del envío y distribución de toneladas de cocaína desde Sudamérica, a través de Centroamérica y México, hasta Estados Unidos y otros lugares.
«La gran mayoría de la droga que traficaban «Los Choneros» se importaba a Estados Unidos», detalló el comunicado.
«El acusado ha causado un grave daño a su propio país y a Estados Unidos, destino de la gran mayoría de los cargamentos de cocaína de ‘Los Choneros’», declaró el Fiscal Federal, John J. Durham.
El comunicado apuntó que los cargos en la acusación formal son alegaciones, y el acusado se presume inocente a menos que se demuestre su culpabilidad. De ser declarado culpable, se enfrenta a una pena mínima obligatoria de 10 años de prisión y hasta cadena perpetua.
Alias «Fito» se fugó a inicios de enero de 2024 de una prisión de la ciudad ecuatoriana de Guayaquil (suroeste), sin dejar rastro, antes de ser trasladado a otra prisión de máxima seguridad.
