El Salvador se convirtió en el primer país del Hemisferio Occidental en firmar un acuerdo con Estados Unidos para la eliminación total de aranceles, marcando un hito en su relación comercial bilateral y en la apertura de nuevas oportunidades económicas.
El acuerdo establece un 0% de aranceles para las exportaciones salvadoreñas, lo que permitirá que los productos nacionales sean más competitivos en el mercado estadounidense, además de generar condiciones favorables para atraer mayor inversión extranjera y fomentar la creación de empleo.
Con esta medida, el país obtiene una ventaja estratégica frente a otros mercados de la región, fortaleciendo su posicionamiento comercial y ampliando las posibilidades de crecimiento para los sectores productivos vinculados al comercio exterior.

