Desde el Palacio Nacional en San Salvador, el presidente, Nayib Bukele, lideró el Primer Desayuno Nacional de Oración por El Salvador, un encuentro orientado a la reflexión y la unidad por el presente y futuro del país. A su llegada, el mandatario saludó a invitados especiales, entre ellos senadores y congresistas de Estados Unidos, en un espacio que busca fomentar el diálogo espiritual y fortalecer vínculos de cooperación con representantes de distintas naciones.
El Presidente Nayib Bukele, explicó cómo fue la mano de Dios que instruyó el Plan Contra los Pandilleros, estaba consciente de las bajas civiles que tendrían, pero hasta la fecha no se han reportado una sola baja civil. Afirmó que la ejecución del Plan contra las pandillas fue guiada por la mano de Dios, una estrategia asumida con plena conciencia de los riesgos que implicaba.
«No sé cómo explicarlo más que fue la mano de Dios, es una prueba fehaciente de que Dios obra cuando se le pide con fe y no hay forma de que alguien lo niegue. De hecho, si alguien lo quiere negar, yo le digo: venga y explíqueme cómo pasó», afirmó el Bukele.
El acto reunió a autoridades de los tres órganos del Estado e invitados especiales, en una jornada dedicada a elevar plegarias por la paz, la gobernabilidad y el futuro de la nación. La jornada se ha centrado en la reflexión espiritual y el compromiso con el país.
Manuel Espina, fundador Próspera Foundation, resaltó que El Salvador se encuentra en un momento crucial, en el que las decisiones del presidente Nayib Bukele están definiendo un rumbo diferente en materia de seguridad, inversión y desarrollo.

