La politóloga y candidata del derechista Partido Pueblo Soberano (PPSO), Laura Fernández Delgado, se impuso de manera contundente en las elecciones presidenciales celebradas este domingo 1 de febrero, logrando la victoria en primera vuelta y convirtiéndose en la presidenta electa de Costa Rica para el período 2026-2030.
Con más del 94% de las mesas escrutadas según datos oficiales del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), Fernández obtuvo aproximadamente el 48,3% de los votos, superando ampliamente el umbral del 40% requerido para evitar una segunda ronda.
Su principal contendiente, Álvaro Ramos del socialdemócrata Partido Liberación Nacional (PLN), quedó en segundo lugar con alrededor del 33,3%, seguido por otros candidatos que no superaron el 5%.
La victoria de Fernández representa la continuidad del proyecto político impulsado por el presidente saliente Rodrigo Chaves, de quien se presentó como su «heredera» durante la campaña.
La candidata de 39 años, originaria de Puntarenas y especialista en políticas públicas y gobernabilidad democrática, centró su discurso en la promesa de mano dura contra la inseguridad y el crimen organizado, principal preocupación de los costarricenses en medio del aumento de la violencia relacionada con el narcotráfico.

