El presidente Nayib Bukele inauguró este lunes 1 de junio el nuevo Hospital Nacional Rosales, coincidiendo con el séptimo aniversario de su administración. En lugar de presentar un discurso de rendición de cuentas, el mandatario recorrió las instalaciones del complejo hospitalario y lo presentó como una promesa cumplida para los salvadoreños.
La nueva infraestructura sustituye décadas de limitaciones en uno de los hospitales más emblemáticos del país y pone en funcionamiento un centro médico de tercer nivel equipado con tecnología de última generación, nuevas especialidades y una capacidad significativamente ampliada para la atención de pacientes. Con 502 camas hospitalarias y 110 camas para pacientes de corta estancia, el Rosales inicia operaciones como uno de los proyectos más ambiciosos del sistema público de salud.
“Este es un hospital totalmente gratis para el pueblo. Y aquí puede venir cualquier salvadoreño”, afirmó el Presidente Bukele durante el recorrido. El mandatario sostuvo que el objetivo es que la salud pública ofrezca servicios que superen incluso a los disponibles en el sector privado.
El director del Área Médica, Marvin Aguilar, destacó que el nuevo Rosales brindará desde consultas generales y procedimientos básicos hasta intervenciones de alta complejidad que históricamente no se realizaban en el país. Entre las innovaciones anunciadas figuran la cirugía robótica, los quirófanos híbridos y los trasplantes de médula ósea, procedimientos que representan un salto histórico para la medicina salvadoreña.
El moderno centro quirúrgico cuenta con quirófanos multifuncionales para cirugías de alta, mediana y baja complejidad. Además, los quirófanos híbridos incorporan tecnología de imagen avanzada en tiempo real que permite integrar diagnóstico y tratamiento en un mismo espacio, mejorando la precisión de los procedimientos y reduciendo los tiempos de respuesta. Según las autoridades, esta infraestructura coloca al Rosales dentro de un reducido grupo de hospitales latinoamericanos con este nivel de equipamiento.
La transformación también alcanza las áreas críticas. El hospital dispone de 61 espacios entre Cuidados Intensivos y Cuidados Intermedios, incluyendo 21 unidades aisladas para pacientes que requieren medidas especiales de protección. Cada estación ha sido equipada con tecnología especializada para tratamientos avanzados, incluyendo equipos para terapias de sustitución renal y hemodiálisis.
El jefe de Nefrología, Pablo Vallejo, señaló que la inversión responde a la alta incidencia de enfermedad renal crónica en el país. Como parte de esa estrategia, el Rosales se convierte en el mayor centro de hemodiálisis de El Salvador, con capacidad para realizar hasta 420 tratamientos diarios.
La atención oncológica también experimentará cambios sustanciales. A diferencia del modelo tradicional enfocado únicamente en hematología y oncología, los pacientes con cáncer serán atendidos por equipos multidisciplinarios que integrarán acompañamiento médico, orientación familiar y apoyo durante todas las etapas del tratamiento. Las autoridades explicaron que el objetivo es ofrecer una atención centrada en la persona y no únicamente en la enfermedad.
Otro de los avances destacados es la incorporación del banco de sangre más moderno del país, equipado con sistemas automatizados y tecnología digital que reduce la posibilidad de errores humanos. Asimismo, áreas como Urología contarán con equipos para tratar cálculos renales mediante ondas de choque, permitiendo procedimientos menos invasivos y contribuyendo a reducir la mora quirúrgica.
La obra también integra la restauración de los históricos edificios del antiguo Rosales con la construcción de una nueva torre hospitalaria. Las áreas patrimoniales fueron rehabilitadas para preservar el legado arquitectónico del centro asistencial, mientras una pasarela conecta los espacios históricos con la infraestructura moderna, conformando un complejo médico unificado.
Además de fortalecer la atención médica, el proyecto incorpora espacios destinados a la formación profesional y al bienestar del personal. Entre ellos destaca un Centro de Atención para la Primera Infancia dirigido a los hijos de los colaboradores del hospital, así como áreas académicas para la capacitación continua de médicos y especialistas.
El presidente Bukele también destacó la incorporación de especialistas internacionales al proyecto. Según explicó, para la operación del hospital se contrataron 3,200 personas, de las cuales 3,000 son salvadoreñas y 200 extranjeras. El mandatario sostuvo que estos profesionales aportarán conocimientos especializados en áreas donde el país aún no contaba con suficiente experiencia, al tiempo que contribuirán a la formación de médicos nacionales.
“Me alegra entregar el nuevo Hospital Rosales a la población porque esto es un gran sueño que teníamos muchos para nuestro país. Esto es algo transformador porque este va a ser el primero de muchos hospitales que van a ser así como este”, expresó el presidente.
Con su apertura oficial, el nuevo Hospital Nacional Rosales inicia una nueva etapa para la salud pública salvadoreña, incorporando tecnología de vanguardia, servicios de alta complejidad y una capacidad de atención sin precedentes en la historia del sistema hospitalario nacional.
