El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que canceló una prevista segunda fase de ataques militares contra Venezuela, luego de que el gobierno venezolano liberara a un número significativo de presos políticos. Trump calificó la decisión como un “gesto muy importante e inteligente” dentro de su estrategia de búsqueda de la paz en la región.
El mandatario estadounidense destacó además la cooperación entre ambos países en la reconstrucción de la infraestructura de petróleo y gas, la cual describió como “mucho mayor, mejor y más moderna”. Según Trump, estas acciones hacen innecesaria la continuación de nuevos ataques.
Trump también aseguró que las fuerzas y embarcaciones estadounidenses permanecerán en la región por motivos de seguridad, y adelantó que grandes compañías petroleras invertirán al menos $100 mil millones de dólares en proyectos de modernización energética en Venezuela.
La decisión se produce en un contexto político tenso, luego de operaciones recientes en las que el presidente venezolano Nicolás Maduro fue capturado y Delcy Rodríguez, vicepresidente, asumió el poder de facto en Caracas.


