El Gobierno de El Salvador, a través de la Vicepresidencia de la República, impulsa una reforma integral al Protocolo de Tegucigalpa, tratado firmado en 1991 que dio origen al Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), con el objetivo de fortalecer la integración regional, modernizar su funcionamiento institucional y promover un desarrollo sostenible que beneficie a los países de Centroamérica.
El vicepresidente Félix Ulloa explicó que la propuesta busca transformar el actual esquema del SICA mediante una reingeniería institucional con visión del siglo XXI, que permita avanzar hacia una Unión Centroamericana con personalidad jurídica propia, respetando la soberanía y el orden constitucional de cada Estado. Según el funcionario, la iniciativa responde a la crisis que enfrenta el organismo regional, reflejada en el debilitamiento de instituciones como la Corte Centroamericana de Justicia y el Parlamento Centroamericano (Parlacen), así como en el prolongado periodo que el sistema permaneció sin una Secretaría General, cargo que recientemente fue asumido por la costarricense Lina Ajoy para los próximos cuatro años.
Ulloa señaló que El Salvador considera esta coyuntura como una oportunidad para renovar el proceso de integración regional y adelantó que, una vez que Lina Ajoy asuma oficialmente sus funciones el próximo 8 de agosto, promoverá que la revisión del Protocolo de Tegucigalpa sea incorporada a la agenda del SICA. Asimismo, destacó el potencial estratégico y económico de Centroamérica, asegurando que una región más integrada estaría en mejores condiciones para enfrentar retos globales como la inteligencia artificial, la cuarta revolución industrial y el cambio climático, además de aprovechar de forma conjunta su posición geográfica y sus oportunidades de desarrollo.
