El gobierno de Estados Unidos elevó a nivel 3, “reconsiderar viajes”, su alerta de viaje para Guatemala, en medio de una escalada de violencia vinculada a pandillas y ataques directos contra fuerzas de seguridad, que en los últimos días han dejado policías muertos, motines carcelarios y un estado de excepción decretado por las autoridades guatemaltecas.
El aviso fue emitido por el Departamento de Estado y advierte a los ciudadanos estadounidenses sobre riesgos significativos asociados al crimen violento, la inseguridad y la capacidad limitada de respuesta ante emergencias en determinadas zonas del país. El nivel 3 no prohíbe viajar, pero recomienda evaluar cuidadosamente la necesidad del desplazamiento y extremar precauciones.
La decisión se produce en un contexto de alta tensión interna en Guatemala, luego de operativos estatales contra estructuras criminales que derivaron en represalias de pandillas, incluyendo ataques armados contra agentes policiales y disturbios simultáneos en centros penitenciarios. Ante la situación, el gobierno guatemalteco ordenó el despliegue del Ejército para apoyar tareas de seguridad pública.
Como parte del contexto bilateral, la elevación de la alerta de viaje coincide con medidas migratorias más estrictas adoptadas recientemente por Estados Unidos. Entre ellas figura la suspensión del procesamiento de visas de inmigrante para ciudadanos de decenas de países, una decisión que ha generado preocupación regional y que afecta principalmente a personas que buscan residencia permanente, sin incluir visas de turismo o negocios.
Analistas consideran que la combinación de la crisis de seguridad interna y las decisiones migratorias refuerza la percepción de riesgo sobre Guatemala a nivel internacional, con posibles impactos en el turismo, la inversión y la movilidad de personas. Mientras tanto, las autoridades guatemaltecas han reiterado que las medidas de excepción son temporales y buscan recuperar el control del orden público.
Estados Unidos mantiene la recomendación de que sus ciudadanos se informen constantemente, eviten zonas de alto riesgo y sigan las indicaciones de las autoridades locales mientras persista la situación de inestabilidad.

