La Cancillería de Rusia informó este lunes sobre una conversación telefónica entre el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en la que Moscú notificó oficialmente el inicio de una nueva fase de ataques contra objetivos en Kiev.
Según el comunicado oficial ruso, Lavrov transmitió a Washington, por instrucción del presidente Vladimir Putin, que las Fuerzas Armadas de Rusia “inician ataques sistemáticos y consecutivos” contra instalaciones ubicadas en la capital ucraniana que, según Moscú, son utilizadas por las Fuerzas Armadas de Ucrania y centros donde se toman decisiones militares.
Rusia justificó la medida como una respuesta a lo que calificó como “continuos ataques terroristas del régimen de Kiev” contra población civil y objetivos civiles en territorio ruso.
En el mismo comunicado, la Cancillería rusa señaló que Lavrov llamó la atención sobre una declaración emitida este 25 de mayo por el Ministerio de Exteriores, en la que recomienda a Estados Unidos y a otros países con representación diplomática en Kiev evacuar a su personal y ciudadanos de la capital ucraniana.
Durante la llamada, Lavrov también recordó los acuerdos alcanzados en Anchorage en agosto de 2025, impulsados por Estados Unidos, sobre el conflicto en Ucrania. El canciller ruso lamentó que, según Moscú, “las élites europeas y el régimen de Kiev” estén debilitando esos entendimientos que buscaban una solución de largo plazo basada en un equilibrio de intereses.
Además del tema ucraniano, ambos funcionarios intercambiaron valoraciones sobre iniciativas diplomáticas relacionadas con la crisis en el estrecho de Ormuz y la situación en Cuba.
Pese a las diferencias entre ambos gobiernos, Lavrov y Rubio reafirmaron su intención de continuar trabajando para normalizar las condiciones de funcionamiento de las misiones diplomáticas de Rusia y Estados Unidos en ambos países.
Hasta el momento, Washington no ha divulgado oficialmente su versión detallada de la conversación ni ha anunciado una evacuación formal de su embajada en Kiev.
